Los peques de Marta

Grupo de 5 años de Educación Infantil (C.E.I.P. San Fernando- Nájera)

El ojo de Mr. Rude

en 31 enero, 2013

Como últimamente estamos un poco “brutotes” a la hora de jugar, la seño nos ha leído este cuento.

Pinchando en el siguiente enlace podéis verlo y escucharlo:

El ojo de mr Rude

EL OJO DE Mr. RUDE

imagenEs un día de invierno y Mr. Polite se encuentra paseando, aprovechando que con los rayos de Sol mañaneros hace un poco menos frío

– Buenos días Mr. Rude ¡Vaya ojo que se le ha puesto! ¿Qué tal se encuentra?

Mr. Rude ni levanta la cabeza y sigue leyendo su tebeo, pero esto no desanima a Mr. Polite.

– Entiendo, no le apetece hablar de eso. Pues cuando quiera comentar con alguien lo sucedido, ya sabe que estoy dispuesto a escucharle ¡Hasta la vista Mr. Rude!

Y es que Mr. Polite es muy educado y es muy difícil lograr que pierda la compostura. Él siempre cumple con las normas de cortesía: saluda, se despide, pide las cosas por favor, da las gracias… Y generalmente la gente le suele corresponder del mismo modo, lo que pasa es que Mr. Rude es un poco especial, pues nadie le ha enseñado todas estas cosas

Por eso a Mr. Polite lo quiere todo el mundo…

Imagen2

Y Mr. Rude no tiene muchos amigos y suele tener muchos problemas

Imagen3

Sin embargo Mr. Polite y Mr. Rude, aunque son tan diferentes, son muy amigos ya que han aprendido a convivir y a solucionar sus problemas. Y eso que con la actitud de Mr. Rude problemas surgen cada dos por tres.

Imagen4Nuestro amigo Mr. Rude se encontraba en el parque jugando con su balón nuevo. Al principio se lo pasó muy bien, pero después de un rato comenzó a aburrirse, ya que jugar solo no es muy divertido, aunque lo hagas con una pelota  preciosa.

Así que Mr. Rude se acercó a unos niños que estaban sentados en un banco  y les invitó a jugar con su balón.

– Hola ¿Queréis jugar conmigo? Tengo una pelota.

– Vale, ¿jugamos al fútbol? – propuso uno de los niños.

– De acuerdo, me pido capitán de mi equipo – exigió Mr. Rude – que para eso el balón es mío.

Imagen5De modo que comenzaron el partido, pero enseguida surgieron los problemas:

¡Aquí! ¡Pasadme el balón! ¡Eh! ¡Pedazo de membrillo con patas! ¡Que yo también quiero jugar! – gritaba Mr. Rude.

Pero el niño que tenía la pelota, al escuchar los insultos, no le pasó el balón así que los del equipo contrario le quitaron el balón y metieron un gol.

Esto enfadó mucho a Mr. Rude, que primero se puso de un color rojo como un tomate a causa del disgusto  y después pasó a un tono verde de la rabia que le dio.

Imagen6Así que se dirigió hasta la portería y le arrebató al balón al niño que estaba celebrando su gol. Pero como Mr. Rude estaba dominado por la ira lo hizo de mala forma, y el niño, del susto, le dio un codazo en el ojo, que le dejó viendo las estrellas, llorando y con un ojo morado.

Mr. Rude se levantó rápidamente y ya se dirigía a “darle su merecido” al niño que le había puesto el ojo así, pero, afortunadamente llegó Mr. Polite, que se paró a hablar con él.

– ¿Qué ha pasado Mr. Rude?

¡ES QUE NO ME HAN HECHO CASO! ¡Y NOS HAN METIDO UN GOL! ¡Y MIRA QUE OJO!… – pero Mr. Rude continuaba de un color verde de ira, y Mr. Polite no conseguía entender nada.

– Si no te tranquilizas no podemos entenderte. Respira profundamente y cuando te serenes intentaremos arreglarlo.

Imagen1 Mr. Rude hizo caso a su amigo, respiro profundamente, cerró los ojos y fue pasando del verde de ira , a un rojo de vergüenza, a un rosa clarito y por fin,  volvió a su tono natural.

– Creo que ya podemos entendernos – dijo Mr. Polite – Llamaré a los otros niños para solucionar este problema.

Todos los niños, por turnos, explicaron su versión de lo sucedido, sin gritar y guardando la compostura.

De este modo Mr. Rude se dio cuenta que al insultar al niño le hizo sentir muy triste y por eso no le pasó el balón.

Y también se percató de que lo del codazo en el ojo fue un accidente, ya que si él no se hubiese acercado de malas formas el otro niño no se habría asustado y su ojo estaría sano y salvo.

Así que Mr. Rude se disculpó ante el niño al que había insultado.

El niño que había golpeado a Mr. Rude en el ojo también se disculpó, pues aunque hubiera sido un accidente, le había provocado dolor.

Y Mr. Rude se disculpó ante todos los niños, ya que se había dado cuenta de que cuando se está participando en cualquier juego, se deben seguir unas normas y respetar a todos los participantes, aunque no siempre todo salga como él quisiera.

Imagen7

De este modo solucionaron su problema y continuaron jugando felizmente, ya que cuando surgía un conflicto se detenían a hablarlo, explicando lo sucedido y lo que habían sentido en ese momento.

Así que…

Pensando, escuchando y hablando,

con educación y tolerancia,

los problemas solucionarás con elegancia.

Este cuento forma parte de un Proyecto de Innovación educativa que  desarrollé durante el año 2010 junto con otros tres compañeros, denominado Cuentos para desarrollar la convivencia con Mr. Polite.

En concreto la autora de este cuento y de los dibujos soy yo, así que muy especialmente, espero que os guste.

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